martes, 10 de agosto de 2010
36.
36.
-Vete agarrada a Judd-me indicó Dougie mientras se situaba detrás de mí con disimulo.
Me agarré del brazo de Harry riéndome. Sí, esa podía ser una gran noche, me giré para ver su venían todos. Pero Danny se había quedado atrás hablando por teléfono. Me solté del brazo de Harry y me acerqué a él.
Jones me sonrió al verme y colgó el teléfono, me percaté de que apretaba el punto con fuerza.
-Ey-susurré mientras le abrazaba.-¿Qué ocurre?
-Georgia-dijo simplemente y se encogió de hombros.-No sé, no me coje el teléfono.
-¿Aun sigues insistiendo?-rodé los ojos, le agarré de la mano y tiré de él hacia el restaurante.-Mira, si te soy sincera, no te merece.
-No lo sé, yo la llamaba para disculparme con ella, fui muy grosero al hablarle de ese modo-suspiró frustrado y dejó que le guiase hasta el interior.
-Mira, Danny, no fuiste grosero. Ella te dejó. Y creéme, no sé por qué, pero cariño... Estás en Australia-exclamé mirandole.-Eres Danny Jones. Disfruta de la vida, que son cuatro días y dos de ellos, son noches.
Rió divertido y besó mejilla. Después fuimos hasta la mesa y nos sentamos. Dallas aun no había llegado. Se sentaron así: Tom, Harry, Dougie y Danny, y yo entre medias de Harry y Dougie, como había dicho en casa.
-Esperemos que Dallas no se retrase demasiado-comentó Tom mientras miraba hacia la puerta y luego hacia nosotros.-Es un poquito tardón...
-Joder, Tom-se quejó una voz detrás de él.-Vale que tarde algunas veces... Pero el tráfico es increíble.
Dallas sonrió abiertamente y se sentó en en la mesa, al lado de Tom. Saludó a todos y después, impresionado, me saludó a mí, alegre. Pedimos algo para cenar, y entre ideas, propuestas, y bromas, empezamos a comer. No sé cuánto tiempo estuvimos en el restaurante, pero después, a Danny se le ocurrió la maravillosa idea de irnos a alguna discoteca que no estuviese demasiado llena y que además estuviese cerca de casa.
So... Yo estaba allí, sentada en una mesa apartada de la pista de baile, viendo como un montón de chicas rodeaban a McFly. Dallas me miró divertido, él no había ido a bailar, se había cogido una copa, y estaba a mi lado.
-¿Molesta?-preguntó para después, darle un trago a su bebida.
-¿Yo? ¡Que va!-negué con la cabeza.-Son guapos, muy guapos. No es de extrañar que las chicas se les acerquen.
-Oye, Nat... ¿Tú sabes que le ha ocurrido a Danny?-miró hacia la pista de baile curioso.-Parecía algo frustrado durante la cena.
-Lo ha dejado con Georgia, a voces-me encogí de hombros.-A lo mejor está así por eso...
-No creo-Dallas sonrió levemente.-Danny y Georgia llevan mal mucho tiempo, casi desde que tú apareciste por Londres. Danny quiso dejarla y todo, pero Georgia se negó, y le amenazó diciéndole que le hundiría la carrera, que tenía los medios...
-¿Danny se quedó con ella porque Georgia le amenazó y ahora Georgia le deja a él?-rodé los ojos y me quedé pensando.
Sí, realmente, la laca afectaba a Georgia, pero en fin... Qué ibamos a hacerle. Alguien me agarró del brazo y me encontré cara a cara con Danny Jones que me miraba sonriente.
-¿Bailas, party girl?-rió divertido y me arrastró hasta la pista de baile.
-Jones, ¡¡que yo no sé bailar!!-me quejé mirándole.
-Bueh, sin problema-su brazo rodeó mi cintura y sonrió.-Yo te enseño.
Y allí estabamos, Danny y yo, riéndonos como estúpidos mientras Danny quería enseñarme a bailar, y yo le vacilaba. Claro que sabía bailar, pero era divertido ver sus intentos por enseñarme a hacerlo. Sí, muy divertido.
-Venga, deja de hacer el payaso, Jones-reí.-Vamos a la barra a por algo.
Y abriéndonos paso entre la marea de gente que se movía al ritmo de la música. Jones se ofreció o casi se obligó a sí mismo a pagarme una copa. Rodé los ojos y le dejé que pidiese lo que quisiese para ambos y que pagase. Después fuimos de vuelta hacia la mesa, donde estaban todos. Nos dejamos caer en los asientos, Dougie me miró, yo le sonreí y él besó mi cabeza.
-¿Qué has pedido Danny?-inquirió Dougie curioso quitándome la copa.
-¡¡Negrita!!-exclamó Jones riéndose.-Dáselo a la niña, anda, que la he invitado yo.
-Ems claro claro...-Dougie le pegó un trago largo a mi vaso y después me lo dió.-Sólo la invitas a ella...
Y así, entre esas tonterías y bromas, y gritos y fotos, llegó la hora de marcharse a casa, pero Dallas no tenía coche, había cogido un taxi. Tom, quién estába más o menos decente se ofreció a llevarle, pero Harry y Danny se acoplaron, diciendo que se tomarían la última en casa de Dallas, y que si luego se encontraban muy mal, se quedarían a dormir allí. Miré el reloj, las cuatro de la madrugada. Dougie al volante, y yo en el asiento trasero, tumbada y mirando el techo mientras la música sonaba por los altavoces.
-Hemos llegado-comunicó con voz aguda cuando llegamos, aparcó el coche en el garaje, salió y me ayudó a salir.
-Será mejor que durmamos-comenté cuando caí en la cama.
-Sí, duerme-rió Dougie mientras se quitaba la camiseta, después se dejó caer a mi lado.-Supongo que tendrías que ponerte el pijama o algo...
-Ay sí, el pijama-suspiré frustrada y me incorporé un poco.-No me apetece, me parece que voy a dormirme tal y como estoy.
-Bah, boba, yo me tapo la cara con la almohada y no te veo-besó mi mejilla y se metió en la cama.
Rodé los ojos, y me puse el pijama, después me tumbé a su lado, de costado acariciando su pelo.-¿Ya?
-Ajá-se giró y besó mis labios.
-¿Qué hacías tan pegadita a Danny en la discoteca?-preguntó curioso, y podría decir, que un poco molesto.
-Quería que bailase, le dije que no sabía y me dio "clases"-expliqué divertida mirándole.-¿Celoso? ¿Otra vez?
-Sólo de que estés tan cerca de Danny, sabiéndo que él te besó alguna vez, eso me pone celoso, porque podría volver a hacerlo, yo podría perderte y Danny reconquistarte-besó mis labios con tranquilidad.-Pero de momento, eres para mí.
Me abrazó, y nos quedamos dormidops.
lunes, 9 de agosto de 2010
35
“You’re my only. You won’t be lonely. Even if the sky is falling down. You’ll be my only. No need to worry.” – Jay Sean. “Down”.
35.
Entré en la habitación secándome el pelo con la toalla, mientras miraba hacía la cama. Dougie se había tirado tal cual, con el bañador mojado, encima de la cama, y me miraba sonriendo. Sólo llevaba una toalla puesta… Le señalé la puerta y él suspiró y se encaminó hacia la puerta. Se paró delante de mí, me agarró de la cintura y me besó, como si lo necesitase.
-Podíamos quedarnos aquí-propuso sonriendo, apartando mi pelo empapado de mis hombros.-Tú y yo, en la habitación…
Me sonrojé, lo noté, mi ardían las mejillas sonreí nerviosa, y él sólo se rió levemente y besó mis labios de nuevo.
-Me encantas de todos los modos posibles-añadió, y después se marchó.
Reí levemente, y comencé a vestirme, unos shorts, y mi camiseta negra de “All about you” , los chicos habían decidido que esa noche iríamos a cenar con Dallas a un restaurante del centro. Sí, estaba algo nerviosa, paparazzis, fans… Puff suspiré y me senté en la cama, fijando mi mirada en el espejo. Me alisaría el pelo, y me lo recogería en una coleta alta, flequillo a un lado… Sí. Sonreí y me apresuré a sacar las planchas, justo cuando Dougie entraba por la puerta, me miró y sonrió divertido.
-¿All about you?-preguntó abrazándome por detrás. Ambos nos miramos por el reflejo del espejo.
-It’s all about you baby…-canté y él besó el hueco detrás de mi oreja.
-But if you deny me one of your kisses, don’t know what I do…-cantó en voz baja.
Sonreí, giré mirándole, aguantando su mirada, esos ojos que sí, me encantaban. Sonrió con esa sonrisa que le hacía parecer tan sexy…
-No te voy a negar ninguno-susurré y besé sus labios con necesidad, con diversión, con cariño.
-Bueno, me alegra saberlo-rió y cogió las planchas.-¿Quieres que llame a Danny o a Tom? Ellos son expertos y pueden ayudarte.
-Mmm vale, porque no sé si dejarlo rizado, o alisarlo y recogerlo o…-suspiré y le miré azorada.
-Eh, ¿qué pasa?-me miró curioso y me abrazó.
-¿Vamos a decirlo?-pregunté escondiendo mi cabeza en su pecho.-Lo nuestro.
-No, no si no quieres-explicó y besó mi cabeza.-No te preocupes, te sentaremos entre Harry y yo, ya verás, todo saldrá bien.
Asentí mientras Dougie se asomaba al pasillo y llamaba a Danny y a Tom, que llegaron casi corriendo. Dougie les explicó mi problema, y Danny aceptó a plancharme el pelo encantado, Tom mientras se sentó en la cama y se dedicó a ver a Danny trabajar, curioso.
-Listo-dijo al finalizar. Me miré en el espejo.-Guapa eh.
-Está genial, ¡¡Danny!!-exclamé girándome y abrazándole.-Graciaaas, me has salvado la noche.
-Jones tiene práctica en eso de placharse el pelo-Tom se encogió de hombros.-Solía hacerlo al principio, ya lo sabes.
Danny y Tom se encaminaron hacia la puerta, pero en el último segundo se giraron, me miraron y sonrieron.
-Bonita camiseta-dijo Tom guiñándome un ojo y salió por la puerta.
-Estás… Muy guapa-alabó Danny divertido.-En parte gracias a mí!
Y se marchó riéndose. Di una vuelta sobre mi misma y miré a Dougie, curiosa. Sabía que a él le daba igual como yo fuese, pero quería saber qué opinaba él. Doug rió, y caminó hacia mí. Dio un par de vueltas a mi alrededor y se detuvo frente a mí.
-Si no fuese porque eres mi novia, te pediría que salieses de la habitación… No sería un buen plan que mi novia me encontrase con alguien como tú-rió y besó mi frente.-Guapísima como siempre… Ahora mi problema es ver qué me pongo yo…
Le miré, me encogí de hombros y le abracé por la espalda, mientras él abría el armario y buscaba algo que ponerse.
-Eh, estás guapo, siempre… Estás… Puff, estás realmente bueno-exclamé sonriendo.
Él se giró, sonrió besó mis labios y volvió a buscar en el armario, finalmente, unos vaqueros y una camisa blanca. Me señaló la puerta y yo salí de allí riéndome. Me apoyé en la pared, y vi pasar a Danny, vaqueros, camiseta de tirantes, y una chaqueta.
-Guapo-sonreí y besé su mejilla.-Estás muy mono, Jones.
-Gracias… Lamento no poder decir lo mismo-le miré mal al escucharle, levantó las manos y añadió.-Lo lamento por mí, estás mucho más guapa que yo.
Besó mi mejilla y bajó escaleras abajo. Dougie abrió la puerta, justo cuando Jones se perdía de vista. Le miré, joder… Ay mi madre.
-Bueno di algo…-me miró esperando una respuesta impaciente.
-Dile a Tom que no vamos a cenar. No, mejor. Dile que no vamos a salir de la habitación en todo el día-le dije. Me mordí el labio inferior, joder con el señorito Poynter.-¿A ti te han dicho alguna vez que estás tremendo?!
-Bueno, dicho por ti, vale un millón de veces más-y besó mis labios.
-Venga vamos.
Bajamos las escaleras, vaya todos estaban muy guapos. Judd llevaba unas bermudas y una camiseta azul dónde ponía “Hurley”; adoraba esa camiseta. Tom iba monísimo, camiseta de Batman, y piratas vaqueros. Guapos, muy guapos.
-Me pido a la novia-exclamó Dougie abrazándome por detrás.-Mía.
Y así, marchamos al coche.
34.
34.
La playa. El cielo. El mar. La arena. El sol. Todo era perfecto. Un pequeño rinconcito reservado para esa casa que era la casa de los chicos mientras estuviesen allí. Por el momento a ellos sólo les apetecía un baño, a mi, me apetecía tumbarme a tomar el sol. Me quedé en bikini, estiré la toalla, y me tumbé boca-abajo mientras enciendía el Ipod y me ponía los cascos. Apoyé mi barbilla sobre mis manos, mientras miraba como los chicos se salpicaban en el agua, y como hacían el payaso.
Olor a mar. Brisa marina. Calor.
Sí, quizá tendría que mudarme a Australia alguna vez. O quizá ir a veranear allí de vez en cuando. Cerré los ojos, disfrutando del calor que el sol dejaba caer sobre mi piel. Sí, agusto, se estaba agusto. Estaba tan relajada que me sobresalté al notar agua sobre mi pelo. Rodé los ojos y me puse boca arriba, y en unos instantes, noté como algo goteaba sobre mi estómago. Abrí un ojo y miré curiosa a ver quien era. Pelo rubio, revuelto, sonriéndome.
-Ve con los chicos Dougie, disfruta del agua-susurré volviendo a cerrar el ojo.
-Oh, si voy a disfrutar-sonrió y me quitó con impaciencia el Ipod.-¿Puedes dejar de escuchar música?
-Me apetece hacerlo...-comenté mirándole.
Dougie sonrió, me cogió en brazos, y echó a correr hacia el agua, metiéndome con tranquilidad. Exclamé al contacto del agua con mi piel, estaba fría, nunca había pensado que el agua estuviese fría.
-A por ella chicos-dijo Danny frotándose las manos.
No sé cuantas ahogadillas me hicieron. Pero al final, decidí no salirme del agua y quedarme con ellos. Como pude, trepé por la espalda de Harry y me subí a sus hombros, riéndome como si fuese una niña pequeña.
-Qué bajitos sois-me burlé de Tom, Danny y Dougie riéndome.-Harry eres muy fuerte. ¿Haces pesas?
-Que va, todo esto es natural-rió él y apoyó sus manos sobre mis tobillos para que no me fuese hacia adelante.-¿Buenas vistas desde ahí arriba?
-Sí, mira, te las cuento-grité riéndome.-Veo, dos rubios. Uno es más guapo que otro, el otro rubio, tiene un tatuaje raro en el hombro, mientras que el otro, el guapo, tiene un tatuaje de estrella en el pecho.
Dougié me miró mal, se cruzó de brazos y Harry se rió alzándo la cabeza para mirarme curioso.
-Luego veo, a uno-señalé hacia Danny.-Que es bobo. Pero sus ojos molan. Aunque sigue siendo bobo.
Dougie y Danny se miraron, miraron a Harry. Tres. Dos. Uno. Fue visto y no visto, caí desde los hombros de Judd al agua. Saqué la cabeza a la superficie curiosa. Dougie y Danny seguían haciéndole ahogadillas a Harry, pobrecillo. Doug me descubrió espiándome, y echó a nadar hacia mí, pero yo empecé a nadar hacia lo hondo. Me alcanzó a una altura donde yo ya no hacía pie, más que de puntillas, así que me agarré a él, pasando mis brazos por su cuello. Con uno de sus brazos, rodeó mi cintura, sujetándome.
-Si te llevo más hondo, a lo mejor te ahogas-susurró divertido.
-Sé nadar-le recordé revolviéndole el pelo mojado.-Hueles a mar-murmuré apoyando mi cabeza en su hombro y aspirando su aroma.-A mar y a Dougie.
Reí levemente y le vi sonreír de medio lado mientras acariciaba mi pelo con una mano.
-Doug... Has pensado en bueno...-noté mis mejillas ruborizarse.
-En...-me animó a continuar.
-En eso que se hace en la cama... Bueno, da igual, que se hace entre dos personas que se quieren...-intentaba no ser muy directa, podía ser demasiado bestia a veces.
-Ah...-sonrió ampliamente y me miró a los ojos.-El amor.
Asentí avergonzada y escondí mi cabeza en su cuello. Él río divertido y me abrazó con delicadeza.
Después de unos segundos en silencio, abrazados, Dougie empezó a hablar.
-Quiero que nuestra primera vez, sea especial-y sonrió dulcemente.-Te dije que iba a ir mejor que bien, ¿verdad? Pues así será. Dejaremos que surga, cuando surga será especial, sencillo, bonito. Será casi tan bonito como tú.
Sonreí halagada y besé su mejilla.
-Sabes a sal-susurré pasando mi lengua por mis labios, eliminado el rastro de sal, o intentandolo.
-¿En serio?-rió y besó mis labios, saboreándolos, deleitandose con ellos y yo con los suyos.-Tú también.
Reí y mordí su hombro, antes de separarme de él. Eché a nadar hacia dónde estaban los chicos, y salí del agua, caminé y me senté en mi toalla, mirándoles. Saqué un helado de la nevera que habían sacado los chicos de casa, y empecé a comerlo, mirándoles. Observándoles correr de un lado a otro, y después a Dougie, que miraba como Tom era perseguido por Harry. La mirada de Dougie en la mia se encontraron, sonrió, y yo me estrmecí. Sí, él era perfecto, indicado.
-Te quiero-vocalicé y él pareció entenderlo porque vocalizó un "Yo también".
domingo, 8 de agosto de 2010
33.
33.
-Los chicos quieren ir mañana a la playa-comentó Dougie acercándose a mi, gateando por la cama. Me quitó el libro que estaba leyendo y besó mis labios con suavidad, lentitud.
Rodeé su cuello con mis brazos, correspondiendo a su beso. Sus labios descendieron hasta mi hombro, dándo pequeños besos. Me quitó de encima las sábanas de la cama, y sonrió, apoyando una de sus manos en mi cintura, y tumbándose a mi lado, haciendome girar, tumbándome sobre un costado. Sonrió mientras me acercaba a él, cerca, muy cerca. Notaba su piel rozar la mía, y no pude evitar sonreir cuando me dio un pequeño beso en la punta de la nariz.
-He de reconocer algo-susurró, acariciando mi mejilla y colocando un mechón de mi pelo detrás de mi oreja con delicadeza.-Cuando estabas en la habitación de Danny, me preguntaba qué estábais haciendo, qué estaba haciendo él. No sé, me sentía incómodo.
-¿Estabas... celoso?-sonreí dulcemente, incorporándome, apoyándome en uno de mis codos, mientras que con la otra mano, acariciaba su frente, su mejilla, su cuello, recorrí las líneas de sus tatuajes con una sonrisa en mis labios.
-Digamos, simplemente, que estoy enamorándome de ti, loca, perdida y dulcemente-rió.-Qué ñoño ha quedado.
Reí y besé sus labios. Él profundizo el beso, acariciando mi mejilla, mi cuello, descendiendo por mi hombro, mi brazo, entrelazando nuestros dedos. Permanecí con los ojos cerrados un par de minutos. Él sonrió, presionó sus labios levemente contra los míos, y acarició mi pelo.
-Tenía que haberme dado cuenta antes-susurró divertido.
-¿De qué?-inquirí mirándole curiosa.
-Son... Cosas mías-rió y besó mi frente.-Duérmete, debes de estar muy cansada.
Rodé los ojos y me abracé a él, él me rodeó y me acercó a él, besó mi cabeza. Dougie dormía sin camiseta, por el calor que hacía en Australia, cosa que no me desagradaba en absoluto. Apoyé mi cabeza en su pecho, y supongo que así, poco a poco me quedé dormida.
A la mañana siguiente me levanté pronto, Dougie aun dormía, abrí la puerta del pasillo, silencio absoluto. Cogí una toalla, el bikini, una camiseta de tirantes y unos shorts con unas sandalias. Sí, necesitaba ducharme para despejarme, una ducha de agua fría y después, playa, sol, surf si había suerte. Salí de la habitación en silencio y fui hasta el baño más cercano, el del final del pasillo. Entré y cerré el pestillo. Me metí en la ducha, dejando que el agua fría me despertase, y me espabilase, no podía permitirme estar dormida.
-Just gonna stand there and watch me burn. But that's alright because I love the way it hurts. Just gonna stand there and hear me cry. But that's alright because I love the way you lie, I love the way you lie-tarareé bajo el agua. Sí, me sentía agusto en aquel lugar. Salí, me puse el bikini y los shorts, después me recogí el pelo en una coleta. Decidí no ponerme la camiseta de tirantes, porque ya hacia demasiado calor. Salí de allí y regresé a la habitación en silencio. Cogí el móvil, el Ipod y dejé la toalla apoyada sobre una silla, después volví a salir de la habitación y bajé a la cocina, un zumo de naranja y un par de tostadas con mermelada sería lo que desayunaría. Hice unas pocas más para los chicos, y me senté en uno de los taburetes altos que había por allí, mirando por la ventana.
- Now, I know we said things, did things. That we didn't mean, and we fall back, into the same patterns-rapeé.
No sé en que estaba pensando, el sol lucía precioso en el horizonte. Me perdí en mis pensamientos y sonreí al ver a Harry bajando las escaleras.
-Que guapa primita-sonrió y besó mi mejilla.-¿Hay café?
-Sí, creo que ayer hicisteis, mira por ahí-comenté dando el último mordisco a mi tostada.
-Aquí está-Harry se sirvió café y se sentó a mi lado.
Desayunamos entre frases tontas, e historias de conciertos. Adoraba su trabajo, quiero decir, todo lo que hacía el grupo era alucinante. Me quedé escuchándole apasionada. Sí, adoraba el trabajo, adoraba el grupo. Harry estaba muy orgulloso de dónde habia llegado McFly.
-¿Y tu chico?-preguntó mientras miraba hacia las escaleras.
-Supongo que durmiendo-me encogí de hombros.-Debe de estar muy cansado.
-Bueno, pues ve a despertarlo tú, seré bueno y yo sólo despertaré a Jones y a Fletcher-se rió con una risa malvada que le quedó muy bien y después subió las escaleras.
Reí para mí y negué con la cabeza mientras subía por las escaleras hasta llegar a la habitación de Dougie. Entré con suavidad, y sonreí al verle boca-abajo, abrazado a la almohada. Me puse a horcajadas sobre él y besé su espalda desnuda con suavidad.
-Despierta, cariño-susurré levemente en su oído.
-Si vas a seguir así, prefiero quedarme en la cama sin moverme-respondió con voz dormida.
-¿No querías ver como me quedaba el bikini? A Judd le ha gustado-me encogí de hombros, mientras deslizaba mis manos por su espalda, hasta sus hombros.
-¿Mmm? Claro que quiero verlo-se rió levemente mientras giraba para quedar boca-arriba y poder mirarme.-Es bonito.
Tocó los lazos del bikini que se ataban a mi cuello y se incorporó, dejándome sobre sus piernas. Besó mis labios, profundizandolo un poco.
-Buenos días, preciosa.
32.
32
Bajamos a la cocina, allí sólo estaban Tom y Harry comiendo un trozo de pizza cada uno, les saludamos y nos apuntamos a cenar con una sonrisa. Pero faltaba Jones, y por más que miraba por el salón, desde el lugar donde yo estaba, no se le veía en absoluto. Dougie me miró, o al menos, yo noté su mirada fija en mí.
-¿Y Danny?-pregunté curiosa.-Nos vino a avisar y dijo que bajaba a cenar... ¿Dónde se ha metido? ¿Se ha perdido o algo? No sería de estrañar.
-¡Maldición, Georgia!-sus gritos procedían del jardín. Los cuatro nos miramos y nos acercamos en silencio hasta la puerta trasera de la cocina que daba al jardín.-¡No me puedo creer que me hagas esto!
Silencio. Todos sabíamos que Georgia le estaba diciendo algo a Danny. Danny Jones caminaba furioso por el jardín, sin darse cuenta de que nosotros estabamos allí, cotilleando como marujas. Y de nuevo gritos.
-¿Qué?-gritó furioso.-Bien, perfecto, ¡¡¡maravilloso!!! Te has lucido, Georgia Horsley. Te has lucido.
Y de nuevo un silencio, roto por la respiración agitada de Danny, estaba muy sexy enfadado... ¡¡¿En qué estás pensando Nat?!! Suspiré y apreté la mano de Dougie que estaba a mi lado, yo no quería pelearme así con Dougie nunca, y él pareció entenderlo a la perfección, porque me sonrió y besó mis labios en un beso corto.
-¿Ahora sí quieres?-otro grito cortó el aire.-Ahora, después de dejarla escapar una puta vez, ahora a ti te da la gana decirlo a los cuatro vientos.
Tom, Harry y Dougie me miraron, ¿dejarla escapar? Había algo que ninguno de los dos sabía al parecer. Nos miramos entre nosotros, intrigados. ¿Qué le estaría diciendo Georgia?
-Bien, ojalá y no nos crucemos más-gritó por última vez mientras colgaba.
Nos volvimos a ir casi corriendo hacia la mesa de la cocina, y fingimos empezar a cenar otra vez. Danny pasó de largo, subió las escaleras, y dió un portazo al encerrarse en su cuarto. Miré preocupada escaleras arriba, a pesar de todo, era un buen amigo, joder.
-¿Os importa si...?-dejé la frase sin concluir.
-No, ve-Dougie sonrió y besó mis labios. Tan compresivo, que mono.
Puse cuatro trozos de pizza en un plato grande, y lo puse sobre una bandeja, después cogí una lata de coca-cola y la puse también en la bandeja. Subí con tranquilidad las ecaleras, intentando no caerme, mientras oía la risa de los tres chicos en la cocina, juraría que estaban hablando de mí y de la hostia que me iba a poder pegar. Llegué a la puerta del dormitorio de Danny, y llamé con el pie suavemente.
-¡Dejadme solo!-gritó Danny desde el interior.
-Dann, soy Nat-murmuré preocupada.-¿Puedo pasar? ¿Estás bien? Te traigo algo de cenar...
-¿Pizza y coca-cola?-preguntó con voz ahogada. ¿Danny llorando? No.
-Sí, sí, pizza y coca-cola, ¿puedo entrar?
-Vale...-un suspiro.
Entré como pude en la habitación, esa era grande, casi tanto como la de Dougie, dejé la bandeja en la mesa que había por allí cerca y le vi allí, tirado en la cama, con el rostro escondido en la almohada. Me senté a su lado, apoyando mi espalda en la pared, y me quedé mirándole.
-Vete-suspiró de nuevo y levantó un poco el rostro, lo justo para poder mirarme.
-No-negué y aguanté su mirada.-¿Qué ha ocurrido? ¿Estás bien?
-¿Estás preocupada por mí?-inquirió sentandose con lentitud. Yo asentí levemente con la cabeza-.Lo hemos dejado, a voces.
-Vaya... ¿por qué?-pregunté curiosa, él mantuvo su mirada fija en mi y se encogió de hombros.
-Como dice la canción esa, se nos rompió el amor de tanto usarlo...
-O a ella, la cantidad de laca que se echaba, que por cierto, no era normal, le ha dejado secuelas irreversibles-di mi opinión, con naturalidad y con esa frase tan mía, y con esa tontería, conseguí que sonriese, esa sonrisa de Jones que me encantaba.-No me gusta verte mal, Dann.
-Me alegro de que te preocupes por mí-sonrió y besó mi mejilla.-Pero no tenías que haberte molestado, termina pasandome el cabreo...
-No es molestia, bobo-sonreí y le revolví el pelo.-Oirte gritar enfadado no es una de las muchas cosas que me gusta ver.
Se encogió de hombros y se quedó mirandome, curioso. Soporté su mirada, curiosa tal vez, quizá porque estabamos sólos, y la última vez que eso había ocurrido era en Madrid, en España, en aquella habitación dónde decidimos ser amigos.
-Tenias razón-dijo de pronto.
-¿Razón en qué?-no le entendía.
-No eres una más.
Y besó mis labios, en un beso corto, sin profundizar, sólo apretando sus labios contra los mios con suavidad.
-Danny-murmuré girando el rostro.
-Lo sé-sonrió levemente.-Sólo amigos. Eso era...
Le miré, esperando a que terminase su ingeniosa frase, a ver con qué me sorprendia.
-Un anticipo-me guiñó un ojo divertido y yo le golpeé con la almohada.
-Cena, Jones-reí.-Yo tengo que bajar a terminar de cenar, que me has hecho quedarme a medias...
-¡Oye!-se quejó riéndose.-Yo nunca te dejaría a medias...
-¡¡Eres imposible!!-exclamé saliendo de la habitación.
Bajé las escaleras riéndome como una tonta, estúpido Jones y estúpidos cambios de humor los suyos.
-¿Ya está mejor?-preguntó Dougie besándome, eliminando cualquier rastro de Danny Jones de mis labios.-Sabes a pizza-se burló.
-Sí, está mejor-reí.-Lo han dejado-me encogí de hombros.-Ahora es libre de tontear con cualquier australiana que se le cruce.
-Sí, esperemos-dijo Tom.-Cena Nat, que eres la única que no ha cenado.
Asentí, y me dispuse a cenar, acompañada de Dougie y sus "dame un beso, tengo hambre". Sí, lo de Jones era, raro, pero eramos sólo amigos, o al menos, mi intención era esa, y mi relación con Dougie, digamos que era... Espacial.
sábado, 7 de agosto de 2010
31
31.
Habíamos llegado a Australia hacia apenas una hora o así. La casa o la pedazo casa de los chicos se encontraba a las afueras, junto a la costa, así que, teníamos que ir en coche hasta allí, pero como entrabamos todos en uno, no fue dificil llegar sin problemas. Tom y Harry adelante, conducía Fletcher, atrás, Danny al lado de la ventana, Dougie en el medio, y yo al otro lado, mirando por la ventana, aquello era precioso.
La casa era enorme, Dougie me enseñó nuestra habitación y el resto de habitaciones de la casa, aunque a mí, sólo me apetecía pegarme una ducha, ponerme un vestido cómodo y sentarme en algun lugar a poder ver las vistas, aunque eso era fácil. Los chicos, en cambio, debían ir a saludar a Dallas, me despedí de Dougie dándole un pequeño beso, y del resto de McFly con un gesto de la mano, la verdad es que se sentía bien estar allí. Me quedé yo sola, en esa casa tan grande, me tiré un buen rato bajo la ducha, intentando despejarme, no había dormido demasiado la verdad. En el avión, un par de horas si era posible, pero si no, el resto del viaje, me lo pasé viendo como los chicos se cambiaban los sitios para pasar un rato conmigo, primero Tom, Harry, Dougie y Danny, con el cual estuve hablando largo y tendido sobre canciones, música, viajes, novias... Y luego, volvieron a repetir, Tom, Harry, Dougie y Danny. Al menos no me había aburrido en el viaje, eso era lo bueno de ir con cuatro personas más en el avión. Salí de la ducha, me sequé, y me puse un vestido blanco, de tirantes, por encima de las rodillas.
Luego, empecé a cotillear yo sola por las habitaciones de la casa, eran grandes, espaciosas y bonitas, muy bonitas. El garaje era enorme, y tenía cuatro bicicletas, para dar un paseo supuse. La verdad, me encantaba ese lugar, pero lo que más me gustó, sin duda alguna, fue la terraza. Era enorme, preciosa. Me tumbé en una tumbona que había por allí, mirando el cielo, un precioso cielo azul sin nubes, inspiraba una felicidad y una positividad inmensa, o es que yo veía todo así, bonito y positivo, no pensaba que nada pudiese arruinar ese momento, porque estar allí, respirar el aire acompañado con esa brisa marina que tanto adoraba y añoraba... No, no podía haber nada mejor.
No sabría deciros cuanto tiempo estuve allí, se me pasó volando fuese lo que fuese. Pero estaba agusto en aquel lugar. Respiré hondo, y por primera vez desde que habia dejado a los chicos en Londres, me sentí completa, sin preocupaciones, me sentí bien conmigo misma, y me perdoné por haberles dejado así.
-But have you seen this girl? She's been running through my dreams, and it's driving me crazy. It seems, I'm gonna ask her to marry me...-canté a mi aire. Dios, adoraba esa canción, bueno, adoraba todo lo que tuviese que ver con All Time Low.
-Adorable-dijo una voz suave desde la puerta, oí sus pasos, y poco después le vi agachado de cuclillas a mi lado, sonriendo.
-¿Qué haces aquí, Doug?-inquirí tumbandome de lado para poder mirarle.-¿No estabas con los chicos?
-Sí, pero iban a quedarse un poco más allí con Dallas, y a mi no me apetecía dejarte sola por mucho más tiempo-sonrió y besó mi frente.-¿Has pasado aquí toda la tarde?
-Ajá, aquí me siento agusto, no sé-me encogí de hombros y me quedé mirándole a los ojos.
Silencio, sólo él y yo, mirándonos, esos silencios con Dougie eran especiales, no querría romperlos por nada del mundo, en esos silencios, podía decir que se sentían bien.
-Te quiero-susurró acercándo su rostro al mío.-Y cada día más, cada hora más, cada minuto más, cada segundo más...
-¿Me amas?-susurré curiosa.
-No sé-murmuró rozando nuestros labios.-Pero te puedo asegurar, que estoy en ello.
Sonreí antes de besarle con suavidad, dulzura. Besar a Dougie era como estar a tres metros sobre el cielo.
-Tienes pinta de estar cansada-suspiró y se levantó, tendiéndome una mano para ayudarme a levantarme.-Será mejor que vayas a la cama.
-Sólo si vienes conmigo-sonreí pasando mis brazos por su cuello.
-Contigo, hasta el fin del mundo si hace falta-rió y besó mis labios de nuevo.
Lento. Suave. Dulce. Cálido. Sí, me haría adicta a los besos de Dougie al final. Mordí su labio inferior con suavidad, de su boca se escapó un " ay ", me separé de él y eché a correr por el pasillo, y él gritó divertido " me las pagarás " y echó a correr también pero detrás de mí.
Me sentía como una niña pequeña, como caperucita roja, huyendo del lobo. Sólo que mi lobo era guapo, sexy, y encima bajista. Llegué al dormitorio casi sin aliento, y me puse lo más lejos que pude de la puerta, Dougie entró sonriendo alegre, e intentó cogerme, pero yo salté sobre la cama, gateando hasta bajarme de ella y eché a correr hacia la puerta, pero Dougie fue más rápido, me interceptó a medio camino, y me acorraló suavemente contra la pared, fijando sus ojos en los mios, su aliento golpeando mis labios.
Un beso, cálido, suave, dulce, lento. Otro. Mordiscos, besos, risas, abrazos, "te quiero"s susurrados con cariño, besos de nuevo.
Dougie me dejó caer suavemente en la cama, y besó mis labios de nuevo. Sus manos descendieron hasta mis costados, y empezaron a hacerme cosquillas. Reí, revolviéndome entre sus brazos. Besó mis labios intentando acallar mis carcajadas, agarré sus muñecas, y Dougie cayó levemente sobre mí, intentando no aplastarme con su peso.
Su lengua pidió permiso para pasar entre mis labios, permiso que yo le concedí encantada. Apoyó su frente en la mía al separarse, con una sonrisa.
-Ejem-una voz desde la puerta nos hizo mirar. Rodé los ojos al ver a Jones allí.
-Ah hola Danny-saludó Dougie mirándole, aun con esa sonrisa que era por y para mí.-¿Ya habeis vuelto?
-Sí, sí-nos miró y miró al pasillo.-Tom y Harry están abajo, partiendo las pizzas. Podeis bajar cuando querais.
-¿Sólo eso?-preguntó Dougie, y Danny asintió.-Vale, cierra la puerta cuando te vayas.
Danny asintió de nuevo, cerró la puerta y le oímos irse. Dougie miró hacia la puerta, y luego hacia mí, se encogió de hombros y besó mis labios.
-¿Tienes hambre?-pregunté acariciando su pelo.
-Sí, pero no precisamente de pizza-me guiñó un ojo, se levantó, y agarró mi mano, levantándome. Beso mis labios de nuevo.-Será mejor que bajemos.
viernes, 6 de agosto de 2010
30.
30.
-Iros por ahí vosotros-propuso Dougie mirándoles.-No os decidis...
-Ya tengo plan-determinó Tom sonriendo.-Enseñemosle a Nat el tráiler de Nowhere Left To Run.
-¿El tráiler de los vampiros? ¿Ya ha salido?
-¡¡Claro!! ¿Tú no entras en nuestra web o qué?-inquirió Danny haciéndose el ofendido. Abrió el portátil, escribió la dirección y me pasó el ordenador.
Me senté en la cama, apoyando el portatil en mis rodillas, y me quedé viendo el video. Joder con los chicos, joder con Judd... Joder.
-Soy Team Judd-murmuré después de terminar de ver el video y miré a Harry impresionada.-No pensaba que estuvieses tan bueno primito.
-Ya ves, has salido a mí-me guiñó un ojo divertido y me revolvió el pelo.
-Bueno, sigo siendo Team FletcherJonesPoynterJudd, que conste-sonreí y volví a poner el video.-Es un poco vicio este video, ¿no creeis?
-Tom se pasó ayer toooodo el día viendolo. Creo que tiene fantasías sexuales con Harry-comentó Dougie mirando el video.
-Yo también las tendré al final-bromeé mirando a Judd.
-Yo ya sueño contigo Nat, tooodas las noches-rió Harry besando mi mejilla.
-Tss, quita bicho, es mía-los brazos de Dougie pasaron por mi cintura. Dejé el pórtatil sobre las piernas de Judd al tiempo que Dougie me sentaba sobre las suyas.
-Jo, podrías compartirla un poco-suspiró Harry mirándome.-Soy su primo!
-Ya no me fio de tí, bicho-repitió Dougie evitando reírse.-A ver si vas a chuparle la sangre o algo.
-Eh...
-No respondas-cortó Dougie riendose. Danny, Tom y yo nos mirabamos divertidos, menudo par de bobos.
-Sigo diciendo que es mía-volvió a decir Judd.
-Tú mira, y aprende-retó Poynter sonriendo divertido.
Le miré raro, pero él se encogió de hombros, sostuvo mi mirada, y acercó su rostro al mío. Besó mis labios, primero en un beso corto, después, uno más largo, profundo, hipnótico. Adoraba besar a Dougie.
-Vale, vale, lo hemos visto-cortó Danny aplaudiendo.-Es de Dougie, no te esfuerces más, Judd.
Abracé a Dougie riéndome. Mientras él miraba a Judd sonriendo con chulería, Harry se encogió de hombros, y se dió por vencido.
-Podiamos pedir helados, y pedir alguna película de estás que tienen en ingles de acción... ¿Alguna idea de cual quereis ver?-preguntó Tom mientras descolgaba el teléfono.
-¡¡Gamer!!-dije al instante.-Logan Lerman, Gerard Butler y helado... Buff, planazo.
-Bien, gamer-Tom sonrió.-¿De qué quereis el helado?
-Me da igual... Me gustan todos-me encogí de hombros.
-Chocolate-respondió Dougie divertido.
Tom asintió, pidió los helados y la película, y en cinco minutos, estabamos poniéndola en la televisión, mientras estábamos tirados en las camas viéndola. Danny y Tom ocuparon una cama para ellos solos, yo en cambio, me senté en la cama que quedaba libre, en el regazo de Dougie, quién estaba sentado y sostenía una enorme copa llena de helado de chocolate. Harry estaba a nuestro lado, también con una copa llena de helado y mirando la televisión curioso, parecía que nunca habían visto esa película.
Le robé un poco de chocolate a Dougie y sonreí al llevarmelo a la boca, rico, muy rico, y encima fresquito.
-¿Está rico?-susurró en mi oído dulcemente.-¿Quieres más?
Asentí y Dougie me pasó la copa de helado, y después me tendió la cuchara. Besó mi mejilla divertido y después acercó sus labios a mi oido.
-¿Sabes que compartir cuchara es como besarse?-murmuró divertido.
Negué con la cabeza y él asintió divertido.
-Entonces voy a compartir cuchara contigo toooodos los días-contesté divertida.
-O podrías darme un beso...-determinó.
-Mmm, también-comenté mientras apoyaba una mano en su mejilla y giraba el rostro para besarle.
Él atrapó mis labios en un beso largo, tranquilo.