viernes, 6 de agosto de 2010

29.

"Such a funny way to fall" - ATL. Painting Flowers.

29.

Cuando me desperté, me giré en la cama y sonreí al encontrarme a Dougie dormido a mi lado, acaricié su mejilla y me levanté intentando no hacer ruido. Entré en el baño y me metí en la ducha. Estuve bastante rato bajo el agua, mis músculos se relajaron y salí de la ducha, enrollé mi cuerpo en una toalla y giré a mi alrededor buscando mi ropa, pero no la encontre por ningún sitio. Suspiré al darme cuenta de que la había dejado en la habitación, en la maleta. Pero Dougie seguía dormido... Me asomé por la puerta y le vi en la cama, abrazado a una almohada. Sonreí, me alegraba que estuviese allí conmigo, mis pensamientos cambiaron en otra dirección, pero me negué y les volví a redireccionar hacia Dougie y hacia la noche. No había pasado nada, nos quedamos dormidos a la mitad de la película. Salí del baño en silencio y le di la espalda a la cama mientras rebuscaba en la maleta algo decente que ponerme.
Noté una mano apartando mi cabello empapado, y después unos labios por mi cuello, bajando hasta mi hombro, dejando un sendero de besos.
-Buenos días, preciosa-susurró mientras me abrazaba por la espalda.-¿Te has duchado sin mí?
-Buenos días, precioso (?)-dejé caer la frase como si fuese una interrogación mientras apoyaba mis manos sobre las suyas.
-Podías haber dicho "buenorro", o "tio bueno"... No sé, la imaginación no es lo tuyo-rió levemente y besó mi cuello de nuevo.-Repito, ¿por qué te has duchado sin mi?
-Porque estabas tan mono dormidito que me daba pena despertarte-respondí acariciando sus manos.-Deberías subir con los chicos, ¿no querías ducharte?
-Es que me debes un beso de buenos días-determinó divertido girandome entre sus brazos.
-Mmm, así que, era eso-reí y besé sus labios con lentitud.
-Me ha sabido a poco-contestó cuando nos separamos, y volvió a atrapar mis labios en un beso sensual.-Ahora puedo irme.
Besó mis labios una última vez y se marchó. Sonreí al verle irse, Dougie y yo habíamos llegado a un acuerdo. Él lo había dejado con su anterior novia, y Danny seguía con Georgia. Pero tanto Dougie y yo nos atraíamos físicamente, y nos llevabamos bastante bien, es decir... Si sales con tu mejor amiga, nada podría salir mal porque os lo contais todo, y porque en cierto modo, no estáis enamorados... Dougie pensaba que con el tiempo, podríamos enamorarnos, y acabó convenciéndome para que yo pensase igual. Así que, por eso queriamos hacer las cosas mejor que bien, era como un proyecto.
Cuando terminé de vestirme me dirigí hacia la habitación de mis padres mientras llamaba a Tom, él seguramente, les convencería para que fuese. Esperé diez minutos, y después Tom se reunió conmigo en la puerta de mis padres. Llamé impaciente y mi madre se asomó, entonces empezamos a hablar, lo desaprobaba, no le gustaba que yo me fuese a Australia a trabajar de prácticas, pero entonces apareció Alexander por el pasillo y se puso a hablar con nosotros, Alex si lo aprobaba y lo veía una buena forma de recuperar el tiempo perdido ayudándole. Y al final, sí, la convencimos de que sería lo que mejor me podía venir.
Así que, al día siguiente, acompañaría a Iván a Salamanca a por mi ropa, regresaríamos, y cogería el avión con los chicos, porque sí... Ellos ya habían supuesto que me iría con ellos, costase lo que costase. Mis padres y mi hermano junto con Iván fueron a desayunar, pero yo apenas tenía hambre, así que acompañé a Tom a la habitación de Danny y de Dougie, donde estaban ellos, junto con Harry. Entramos, y me tiré encima de Harry en la cama.
-Primoooo, que me voy con vosotros-dije mientras le abrazaba.
-Lo suponía-sonrió y besó mi mejilla, feliz.-Me alegro muchísimo peque.
-Sí, así podré verte caer de la tabla de surf cuando vayamos a practicarlo-se burló Danny mirandome sonriente.
-Yo quiero verla en bikini-confesó Dougie encogiendose de hombros.-Devuelvemela, Judd.
Harry me soltó y me empujó hacia Dougie, quien dejó que apoyase mi espalda en su pecho, y me abrazó por detrás, pasando sus manos por mi cintura y apoyando su barbilla en mi hombro.
-Bien, entonces, tenemos una okupa en Australia-bromeó Tom alegre.
-Okupa de mi cuarto-rectificó Dougie sonriente.-Que he dejado los lagartos en casa de mi madre... Espero que no se escapen.
-Oh...-Danny abrió los ojos como platos mirándole.-Reniegas de tus lagartos por ella, pero no eres capaz de hacerlo para pasar una noche de sexo desenfrenado conmigo... Me decepcionas Poynter.
-Era mío, antes de que sus gustos empeorasen-aclaró Judd mirando a Danny.-Siéntete afortunado de que haya estado contigo, que me parece que sus gustos han vuelto a mejorar.
-Y tanto que han mejorado-comentó mientras besaba mi mejilla.-¿Verdad que sí, preciosa?
Giré el rostro para decirle que sí, pero él besó mis labios con suavidad.
-Sí-dije al separarme de él, sonriendo.
-Que monos-comentó Tom haciendo un suspiro exagerado.-En fin, decidnos planes para esta tarde.
Y allí nos quedamos, hablando sobre lo que podíamos hacer aquella tarde, mientras Dougie me abrazaba y yo escuchaba todas sus propuestas.

jueves, 5 de agosto de 2010

28.

" 'Cause everytime I close my eyes, I'm not alone " - McFLY "Down Goes Another One".

28.

Me desperté sobre las diez, estaba más nerviosa que el día anterior, tenía que reconocerlo. Me duché, y decidí no desayunar, total, no tenía demasiada hambre y nunca desayunaba. Supuse que mis padres y mi hermano continuarían durmiendo, porque solían dormir hasta las doce o más tarde incluso, y como mis padres habían llegado de un viaje largo, necesitarían descansar.
Me tiré en la cama y encendí la televisión, pasé un canal, otro, otro más. Me dediqué a hacer zapping, buscando algún canal interesante, hasta que me detuve en MTV.
Nunca le había prestado demasiada atención, pero Harry acabó pegándome su manía de que, si no había nada en la tele, lo mejor era que pusiese MTV.
Me pasé la mayor parte de la mañana allí tirada, viendo videos musicales, quizá MTV se convirtiese en mi nuevo canal de televisión favorito. Llamaron a la puerta a las doce, suponía que serían mis padres.
Abrí la puerta y sonreí al ver a mis padres, apoyados en la silla de Alexander, y a Iván a su lado sonriendo y mirándome de arriba abajo.
-Hemos pensado que a lo mejor te apetecía ir a comer a un McDonalds que hay cerca de aquí-explicó mi madre sonriendo.-¿Quieres venir?
-Iría encantada, mamá-dije con voz cansada.-Pero me encuentro mal, me duele el estómago y estoy algo mareada.
-¿Estás enferma?-Iván abrió los ojos y miró a Alexander.-¿Quieres que nos quedemos contigo?
-No, no-negué con la cabeza.-Ir a comer por ahí, yo me quedaré en la habitación y veré si puedo dormir un poco más. Hoy no he dormido especialmente bien.
-Está bien cariño, pero si te encuentras peor o necesitas algo, llámanos-concluyó mi padre y besó mi cabeza.
Yo asentí y les despedí. Me quedé apoyada en el marco de la puerta hasta que les vi bajar en el ascensor. Suspiré, entré de nuevo, cogí el móvil, y miré la hora. Doce y media. Bueno, podía salir al balcón a tomar un poco el aire, o llamar a alguien para hablar con esa persona... No, demasiado nerviosa como para llamar a alguien. Miré la televisión, All Time Low, Weightless.
Adoraba esa canción, adoraba ese grupo, creo que era una buena forma de distraerse. Sonreí y me tumbé en la cama, cerré los ojos y dejé que la voz de Alex Gaskarth me invadiese. Pero de nuevo volvieron a llamar a la puerta, me apresuré a ir. Al abrir, Dougie me sonrió y me abrazó a modo de saludo.
-Tom requiere de tu presencia-me informó sonriendo.
-Genial, voy-reí.-Espérame aquí.
Besé su mejilla y eché a correr por el pasillo. Subí en el ascensor hasta la planta de Tom y llamé a su habitación. Harry Judd sin camiseta, me abrió la puerta y me hizo entrar.
-Tom no sabe que camiseta ponerse-se rió divertido.-Es que vamos a ir a dar una vuelta por Madrid, Danny, Tom y yo. Diremos que Dougie se encuentra mal. Pero es que Tom está indeciso.
Sonreí, asentí y entré hasta el fondo de la habitación, donde estaba Tom, también sin camiseta y mirando las camisetas que estaban sobre su cama.
-Wow-conseguí decir mirándole a él y luego a las camisetas.
-Sé que estoy buenísimo, Nat, puedes decirlo-rió y me señaló las camisetas.-¿Cuál?
-La de superman!!-exclamé.-Eres Super Fletcher, necesitas una Súper camiseta.
Él se rió ante la tontería que yo acababa de decir, asintió y estuvimos allí hablando como media hora o así.
-Bueno, me bajo. Que he dejado a Dougie esperando-me encogí de hombros, les di dos besos a ambos, y salí de allí.
Ascensor. Mi planta. Cuando llegué hasta la puerta de mi habitación, en el pasillo no había nadie. Abrí la puerta y un olor a pasta llegó hasta mí. Seguí entrando y vi que la cama estaba hecha, la televisión apagada, y la puerta del balcón abierta. Me asomé curiosa y sonreí algo azorada al ver a Dougie sentando a la mesa. Había un carrito con comida a su lado, y la mesa tenía un mantel blanco, unas flores, dos platos, y los cubiertos.
-¿Qué haces...?-inquirí saliendo al balcón.
-¿Te gustaría acompañarme?-propuso levantándose y retirando la silla que estaba frente a él.-Hay que hacerlo bien.
Sonrió y yo reí, como una niña. Me senté en la silla, y él me acercó a la mesa. Se inclinó, y besó mi mejilla, después se sentó delante de mí.
-¿Espaguettis, macarrones...?-me miró mientras me decía que podía comer.
-Macarrones está bien-asentí levemente y observé curiosa como me servía macarrones. Después miré como estaba vestido y sonreí. No iba con traje, iba normal, era el mismo Dougie.-Estás muy guapo, cómo siempre.
Él rió y repitió lo mismo hacia mí. Comimos con tranquilidad, sin prisa. Recogimos todo cuando acabamos y entramos en la habitación, vi como se tiraba en la cama, reí y me tumbé a su lado.
-He alquilado una película cualquiera-comentó y miraba la película que había alquilado, me la pasó.-No sé leer en español.
-¿La has alquilado en español?-reí mirándole. Él asintió.-¿Eclipse?
-Sí, yo ya la ví en inglés, supongo que en español no será tan diferente-sonrió.-Además, mi plan no era ver la película...
Le saqué la lengua y me levanté para poner la película, le di al play y volví a la cama, con él. Me abrazó y besó mi mejilla. Sonreí, estaba feliz, estar con él me hacía feliz.
-Nat...-susurró en mi oido, y me quedé escuchando todo lo que tenía que decirme, después sonreí levemente.
-Yo también. Esta es una de las mejores ideas-sonreí y giré mi rostro para mirarle.-Te quiero mejor amigo.
Él sonrió, en el fondo ambos queríamos lo mismo, y nosotros nos conociamos demasiado bien, así que no podríamos engañarnos aunque quisiesemos. Besó mis labios, con suavidad, parecía pedirme permiso para continuar, y yo le di el permiso que él buscaba.
A él le daría todos los permisos que pudiese. Nuestras lenguas se rozaron, y comenzaron a jugar.
Nos separamos lentamente, y él apoyó su frente sobre la mía, fijando sus ojos en los mios, sonrió alegre.
-Te quiero mejor amiga-y besó mis labios de nuevo.

miércoles, 4 de agosto de 2010

27.

"It never felt right calling this just friends" - All Time Low. "Walls".

27.

Me levanté de la cama, sonriendo como una estúpida, y abrí la puerta, pero mi sonrisa se borró al toparme con unos ojos azules. Me empujó al interior de la habitación, y cerró la puerta tras de sí. Yo no sabía que quería ahora, se suponía que debería estar en la habitación con Dougie, y no allí conmigo.
-¿Qué quieres Jones?-pregunté mirándole.
Él seguía en silencio, sólo mirándome a los ojos. Tenía un brillo extraño en ellos, como si necesitase decir algo, pero no supiese lo qué. Le miré, aguantando su mirada, esperando una respuesta coherente.
-A ti-contestó serio, sin apartar sus ojos de los míos.
-Tarde, lo sabes-respondí aguantando su mirada de nuevo.-¿Sabes por qué?
Él negó con la cabeza y caminó hasta la cama, sentándose. Me senté a su lado, mirándole.
-Porque si alguna vez me hubieses querido, habrías dejado a Georgia, y me habrías pedido salir, pero no.-Le miré con rabia.-Danny Jones no podía dejar a su famosísíma novia, porque Danny Jones debe estar con las chicas famosas para mantener su popularidad.
Él permanecía callado, escuchandole, mirandome.
-¿Sabes qué es lo peor? Que las haces creer que las quieres. Puedes querer mucho a Georgia-añadí antes de que replicase.-Pero si se te presenta una chica que no te quiere, que no te presta la más mínima atención... ¿Qué haces? Ah sí, ir a por ella. Sin importarte si estás con Georgia o con veinte chicas más. Porque lo que Danny Jones quiere, Danny Jones lo consigue. Pues siento decepcionarte, Jones. Yo no soy ningún trofeo ni nada de lo que puedas ir presumiendo. Como si me hubieses ganado en una partida de poker.
Él seguía sin hablar, supuse que asimilaba cada palabra que iba diciendo, cada frase que salía de mis labios, pero me había soltado, sólo me quedaba algo más que decir, y creo que eso, no me lo creía ni yo.
-Y se terminó-solté mirandole.-Entre tú y yo no hay nada, no hubo nada, y no habrá nada. Porque no vas a dejar a Georgia, y aunque lo hicieses, dos días después, estarías con otra chica más famosa. Pero no te ofendas eh, te lo digo con la mejor intención. Porque está claro que Danny Jones nunca podría enamorarse realmente de una chica normal y corriente. Eso, Jones, es lo que te diferencia de Dougie. Que Dougie quiere intentarlo, quiere hacerlo bien, y no estoy dispuesta a renunciar a él porque a ti te haya dado la gana ir detrás de mí, ahora que Dougie también va detrás de mí.
-¿Sólo amigos?-preguntó de pronto levantandose y tendiéndome la mano.-Es lo que quieres, ¿no?
Su voz sonaba fría, molesta, seria, serena. Como si todo lo que le acababa de decir no le importase lo más mínimo. Me levanté y estreché su mano con tranquilidad.
-Sólo amigos.
Él asintió y caminó hacia la puerta. Yo le seguí, movida por la culpa, y el arrepentimiento, quizá no le tenía que haber dicho todo eso, pero mi corazón había hablado en vez de mi razón. Y cuando el corazón habla, deja pocas posibilidades de razonamiento.
-Danny-murmuré, él se giró mirándome.-Siento todo lo que te he dicho. He sido demasiado...
-Sincera-terminó él.
Sonrió de lado, y me abrazó. Besó mi frente, mi mejilla, y mis labios. Con tranquilidad, como la primera vez que me besó. Y de nuevo, me dejé llevar un par de instantes, y después reaccioné. Giré mi rostro, y él besó mi mejilla de nuevo.
-Ese era el último, o al menos, eso esperas-susurró en mi oído.-A mi me gustaría que no lo fuese.
Se separó de mí, abrió la puerta y se marchó. Cerré y candé, y después me volví a la cama. Con un montón de pensamientos rodando por mi cabeza. Me puse el pijama y me metí en la cama.
Pero yo tenía una cosa clara; Quería a Dougie y Danny no significaba nada.
O eso esperaba.

26.

"Where's this place? I hear voices over my shoulders." ATL. - "Painting Flowers".

26.

Notaba mis mejillas sonrojadas, Dougie me agarró de la mano, y me hizo sentarme a su lado. Sonreí levemente y me esperé a que nos trajesen la carta.
-Bien, Nat, ¿qué quieres cenar?-preguntó Tom mirándo su carta.
-¡Lasaña de carne!-dije mientras cerraba la carta.
Uy, lasaña, que rica. Dougie sonrió para sí, y Danny aceptó a cenar lasaña también. Y ahí estaba yo, sentada entre Dougie y Danny, Harry al lado de Danny y Tom al lado de Dougie.
Cenamos entre bromas, y risas. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien, les había echado de menos, muchísimo de menos.
-¿Qué habéis hecho durante este mes?-pregunté mirándoles.
-Canciones, grabaciones... No sé, lo típico que solíamos hacer cuando tú estabas con nosotros-explicó Harry encogiéndose de hombros.-¿Y tú?
Tragué saliva, comí un poco más de lasaña, intentando pensar rápido.
-Nada interesante-mentí para después, beber agua.-Ya sabes, ayudar a mi hermano, este mes lo he pasado ayudándole y llevandole de un lado a otro.
-Osea, que tú pisar la calle este mes... No demasiado ¿eh?-Tom sonrió.
-Nada de nada-reí.
No me gustaba mentirles, pero tampoco era necesario que ellos supiesen todo lo que había pasado en ese mes, la mayoría del mes la había pasado ayudando a mi hermano, eso no era mentira.
-¿Se te ha quitado el hambre?-inquirió Danny mirándome a los ojos, algo preocupado.-¿Te encuentras bien?
-Pues más o menos-sonreí levemente.-Es que llena demasiado.
-Bueno, trae-me quitó el plato con la mitad de la lasaña.-Ya la como yo.
Danny sonrió antes de empezar a comer. Aun no me acordaba de el apetito que tenía. Aunque sí que recordaba su sabor. Joder, ¿en qué diablos estaba pensando?
Cuando terminamos de cenar, empezamos a irnos de allí. Dougie se ofreció a acompañarme hasta mi habitación, y Danny quiso acompañarnos, pero acabó negandose, después de mirar mal a Harry, por lo cual, supuse que Harry le tenía que haber dado una patada, un codazo, o algo por el estilo, porque no era normal eso.
Dougie y yo nos bajamos en mi planta y fuimos hasta mi habitación. Abrí la puerta y me apoyé en el marco, con los brazos cruzados, mirándole.
-No hacia falta que me acompañases, Doug-dije mirándole.
-Quería acompañarte-se encogió de hombros y sonrió.-Me alegra volver a verte.
-Me alegra volver a estar contigo-reí y le abracé.
-¿Me dejas pasar o nos vamos a quedar aquí en el pasillo?-inquirió separándose y mirandome.
Asentí y entramos en mi habitación, nos sentamos en mi cama y empezamos a hablar, como dos amigos. Sí, con Dougie estaba agusto, demasiado agusto.
-Oye Nat...-se acercó a mí, cerca, demasiado cerca.-Antes en el ascensor...
Yo solo asentí, murmurando un "ajá" como si fuese un suspiro, perdiéndome en sus preciosos ojos. Rozó sus labios con los míos, con tranquilidad, suavidad. Cerré los ojos ante el contacto.
-Espera-susurré.
Él se separó, apoyando su frente en la mía, fijando sus ojos en los míos. Sonrió levemente y murmuró un "ajá" como el que minutos antes, yo había pronunciado.
-Hagamoslo bien-susurré aguantando su mirada.
-¿Bien?-sonrió y volvió a rozar nuestros labios.-Vamos a hacerlo mejor que bien.
Sonreí y noté sus labios sobre mi frente. Me abrazó con tranquilidad.
-Mañana seguirás aquí, ¿verdad?-preguntó mirándome.
Yo asentí, había pagado tres días de habitación, sólo para estar con ellos.
-Entonces, lo haremos mejor que bien-murmuró besando la comisura de mis labios.-Me voy.
Se levantó y yo me apresuré a ir detrás de él. Cuando estabamos en la puerta se giró, me abrazó y besó mi frente de nuevo.
-Te quiero-susurró, yo sonreí.
Le vi marchar por el pasillo hasta llegar al ascensor. Volví a entrar en la habitación, con una sonrisa en mis labios, me tiré encima de la cama, estaba feliz...
Toc, toc.
¿Quién era ahora?...

lunes, 2 de agosto de 2010

25.

"It's all just the same as when we sleep together" - ATL. "The Party Scene".

25.

Entré en mi habitación, con una sonrisa en mis labios, mi humor no podía ser mejor en aquellos momentos. No, no podía ser nada mejor. Sonreí alegre y me dejé caer en la cama. De momento, no se me ocurría nada que pudiese estropear ese momento. Y si antes lo hubiese pensado, antes habría ocurrido.
Wide away my mistake so predictable, you were fake, I was great, Nothing personal... I'm walking, who's laughing now? who's laughing, who's laughing now?
La melodía de mi móvil me sacó de mis pensamientos. ¿Quién osaba perturbar mi paz, mi felicidad? Mirar la pantalla fue comprender, que ese estúpido mes que había pasado fuera de Londres, en Salamanca, había convertido todo en algo muchísimo más dificil y estúpido de lo que podía haber imaginado.
Toc, toc.
La puerta. ¿Qué atendía primero? Suspiré, descolgué el móvil, y lo puse sobre mi oreja, me levanté de la cama de un salto y abrí la puerta. Iván y Alexander entraron en mi cuarto, mientras yo seguía discutiendo por teléfono.
-Te exigí que me dejases en paz, que te alejases de mí-suspiré y me senté en la cama.-¡Drew, no es tan dificil de entender!
Oía su voz, sus berrinches, sus palabras, oía sus excusas, sus motivos. Oía tantas cosas que ya me había cansado de ello. Alexander extendió su mano, obligandome a darle el teléfono móvil.
-Mira chaval, olvídate de que este número existe, porque no tengo ningún problema en ir y partirte la cara personalmente. Y creéme, tengo suficientes amigos como para encargarme de que no puedas levantarte de la cama un par de añitos-dijo con tranquilidad mirandome, sonrió levemente.-Pues, eso es. Muy bien. ¡Lo has pillado! Olvídate de Nat. Olvídate del número. Olvídate de todo lo que ocurrió aquel día.
Me devolvió el teléfono mientras susurraba que Drew le había colgado. Suspiré frustada, finalmente, tendría que cambiar de número de móvil por su culpa. Habían pasado tantísimas cosas en aquel mes... Suspiré y me levanté de la cama. Besé la mejilla de Alexander y les conté que iba a ir cenar con unos amigos. No les pareció tan divertido, pero como ellos iban a bajar en esos momentos, decidí acompañarles y después subir a la habitación de los chicos.
Salí al pasillo, empujando la silla de ruedas de Alexander, mientras que Iván cerraba la puerta de mi habitación.
-No, no... Vamos a hacerlo más divertido-Alexander sonrió, me obligó a sentarme sobre sus piernas, sin hacerle daño, mientras que Iván empezaba a mover la silla de un lado para otro, moviéndola hacia delante, hacia atrás.
Entre bromas, risas y estúpideces llegamos hasta el ascensor, y cuando quise bajarme para ponerme en pie, mi queridísimo hermano no me dejó. Y allí estábamos, los tres. Iván de pie, riéndose de mí. Yo sentada sobre las piernas de mi hermano, y mi hermano sujetándome por la cintura para que no me cayese.
-Tengo que tener unas pintas muy divertidas, ¿no?-reí mientras miraba a Iván, que se reía y asentía a la vez.-Sois muy simpáticos vosotros.
Les saqué la lengua, a la vez que el ascensor se detenía en la planta del restaurante. Cuando las puertas se abrieron, mis ojos se toparon con unos ojos azules, que recordaba perfectamente, y que había visto, hacía pocos minutos. Me bajé de la silla de Alexander, dejando que él e Iván fuesen a cenar.
-Me alegro de volver a verte-dijo Danny mientras entraba en el ascensor.
De nuevo, como aquella vez en el estudio de Londres, él y yo, en un ascensor. Suspiré y sonreí.
-Y yo me alegro de veros, a todos, de nuevo-dije mirandole.
Él avanzó unos pasos, y me abrazó, con suavidad. Besó mi cabeza y se separó un par de centímetros de mí.

-¿Era... tu novio?-titubeó curioso.
Yo le miré sin entender el por qué de esa pregunta, y él aguantó mi mirada, sin prisa, sin nerviosismo, sólo con una curiosidad que llegaba hasta los huesos.
-Es mi hermano-respondí.
-¿Y el otro chico...?-me miró de nuevo.-El que estaba de pie.
-¿Iván? Es su mejor amigo-expliqué y me encogí de hombros.-¿Por qué preguntas todo eso?
-Porque es bastante obvio, te has olvidado rápido de mí. ¿Signifiqué tan poco?-su voz dejaba notar un deje de tristeza, y me corazón reaccionó, encogiéndose.
-No-suspiré mirando al suelo, incapaz de mirarle.-Pero pensé que ya no te volvería a ver, lo cual va a ser cierto, porque yo solo os volveré a ver de lejos y... No es demasiado agradable seguir enamorada de una persona que tiene novia y que encima, nunca volverás a ver cara a cara, resulta frustrante.
-Es decir, decidiste verme sólo como un amigo, para así no frustrarte tú sola-sonrió y besó mi mejilla.-Entonces me tocará volver a enamorarte de nuevo cuando estemos en Australia.
Me guiñó un ojo al tiempo que salía del ascensor. Le seguí hasta que llegamos a la habitación de Dougie y de Danny. Cuando entramos, pude ver a Tom y a Harry sentados en la cama, y sin pensármelo demasiado me lancé sobre ellos. Abrazándoles como podía.
-Dios, dios, dios, dios-reí abrazándoles.-Lo que os he echado de menos.
-Y nosotros a ti-respondió Tom abrazándome con fuerza.-¿Qué tal todo por aquí?
-Sí, cuéntanos, ¿por qué te marchaste?-Harry me miró curioso.
-Mi hermano tuvo un accidente de moto-expliqué, y los chicos se miraron entre ellos.-Así que, mi madre me obligaba a quedarme en Londres, pero, cómo podeis esperar, yo no me iba a quedar allí mientras mi hermano estaba ingresado en el hospital. Pillé el primer avión, os dejé la cinta de vídeo... No sé, eso fue todo.
-Bien... Lo hiciste genial-Harry sonrió.-Es lo que habría hecho cualquier hermana.
Los chicos se levantaron, y empezaron a caminar hacia la puerta.
-Nos vemos en el restaurante-dijo Danny mientras salía con Harry y con Tom.
Me senté en la cama, mirando a Dougie, que sonreía divertido mientras me miraba. Soporté su mirada, se sentía tan bien estar ahí con él, como antes.
-¿Por qué Danny?-preguntó de pronto mirándome curioso.-Quiero decir, había un montón de chicos en Londres, ¿por qué Danny?
-Realmente, al principio no me gustaba-expliqué encogiéndome de hombros.-Pero él dijo que lo conseguiría, empezó a hacer cosas que poca gente haría por mí... Y acabó ganándose a pulso que lo quisiese.
-¿Qué cosas?-me miró de nuevo sin entender.
-Aunque todo el mundo creyese que no me prestaba atención, él lo hacía. Y cuando sabía que sólo estábamos nosotros dos, me besaba a traición, y después se retiraba, diciendo...
-Diciendo algo de esas normas imaginarias que siempre tienes en la cabeza-sonrió y asintió.-Me habló de ellas, pero había muchas más que él no sabía.
Se levantó y me tendió la mano, con una sonrisa en sus labios. Agarré su mano y me levanté. Dougie me abrazó, sujetándome por la cintura. Minutos después, ambos estábamos en el ascensor, bajando hacia el restaurante.
-Espera, espera-murmuró.-El día que Danny cantó Obviously... ¿Qué ocurrió en el coche?
Le miré y me ruboricé levemente.
-Nos besamos. Varias veces-confesé.
-¿Os? Eso quiere decir que tú respondiste a sus besos...-suspiró frustrado.
-Sigo sin entender a qué viene este interrogatorio, Doug-murmuré acercándome a él.
-Viene a esto-acercó su rostro al mío.
Notaba su aliento contra mis labios, pero las puertas del ascensor se abrieron y Dougie se separó de mí, aun sujetando mi cintura.
-Quizá en otra ocasión-sonrió de lado y salimos del ascensor, rumbo al restaurante.

24.

"Just another reason I could never forget you" All Time Low - "Stella".

24.

Podía oir el agua de la ducha cayendo. Tardaría, o al menos eso esperaba. Suspiré y comencé a andar por la habitación, pensando que le diría, que haría. Estaba nerviosa, más que nerviosa. No sabía como afrontar eso, notaba mi estómago discutiendo con esas estúpidas mariposas que se habían decidido a crear su pequeña casita en mi estómago. Y creo que ni yo ni mi estómago queríamos permitir eso. Me pasé el dorso de la manga por los labios, estaba tan nerviosa que no sabía que estaba haciendo en esos momentos.
-¿Danny?-la voz de Dougie desde el interior del baño fue como un interruptor para mí.
Me levanté y caminé hasta la puerta de la habitación, intentando hacer el menor ruido posible, tenía la mano ya en el pomo de la puerta, y oí la del baño abrirse, quise salir corriendo, pero me bloqueé. Me quedé paralizada.
-¿A dónde vas?-inquirió su voz desde mi espalda.
Me giré mordiendo mi labio. No podía mirarle, no tenía el valor suficiente, después de haberme marchado de ese modo... Le miré y le vi sonreír, seguía igual, nadie cambiaba demasiado en un mes, ¿no? Estaba, incluso si era posiblem mucho más guapo.
-¿No me vas a dar un abrazo?-inquirió caminando hacia mí.
Su pelo goteaba, y esas gotas de agua caían lentamente por su torso desnudo, perdiéndose en la toalla que rodeaba su cintura, él se percató de ello.
-Espera, voy a cambiarme-me guiñó un ojo y volvió a meterse en el baño. Apoyé mi espalda contra la pared, y respiré un par de veces. Cinco minutos después, Dougie Poynter volvía a quedarse detrás de mí, con unos vaqueros y una camiseta blanca de tirantes.- Ahora, sí.
Sonrió sin dejarme decir nada, y me abrazó, pegándome a él, notaba como su pelo seguía goteando y mojando mi pelo lentamente. Reí cuando sus manos empezaron a hacerme cosquillas, y me revolví entre sus brazos. Dougie besó mi cabeza y me acompañó hasta la cama. Ambos nos sentamos allí, y nos quedamos mirándonos, como estúpidos.
-Y bien...-empezó mirándome, quería que yo empezase. Sabía que quería pedirle perdón por haberme ido así.
-Yo... lo siento-susurré mirandole.-No debí haberme marchado así, sin deciros nada...
-Lo dijiste-sonrió mirándome.-Quizá no intencionadamente. "Me voy a casa". Fue por tu tono de voz, o por tu rostro, mostrabas demasiada preocupación contenida, y entonces supe que algo iba mal.
Se tumbó por completo en la cama y apoyó su cabeza en mis piernas. Le acaricié el pelo, perdiéndome en sus ojos, y en sus palabras. Tenía razón, ni si quiera yo me había dado cuenta de todo eso.
-¿Sabes qué es lo peor?-inquirió mirándome. Ante mi negativa, sonrió divertido y continuó.-Que aquella tarde, iba a pedirte algo. Algo importante para mí. Y no pude, porque te fuiste antes de ver todo lo que yo te había preparado-rió algo nervioso.-Pero ahora no tiene caso que te lo diga.
Me encogí de hombros y besé su frente.
-A lo mejor ahora no-reí.-Quizá con el tiempo, vuelva a ser necesario para ambos que lo digas.
Él sonrió, se incorporó y me abrazó, de nuevo.
-No quiero que te vayas de nuevo-susurró en mi oído con dulzura.-No quiero que vuelvas a dejarme, no quiero que desaparezcas y después de un mes, volver a verte. Ni yo ni ninguno de nosotros quiere que ocurra de nuevo.
-No entiendo que quieres decir con todo eso, Doug.
-Queremos que te quedes con nosotros, aunque sea un mes más. Te necesitamos, Danny te necesita-su voz se apagó lentamente y se separó de mí, para mirarme a los ojos.-Sé que era lo que Danny había conseguido, antes de que te marchases. Me lo contó.
-Pero ha pasado un mes-suspiré y miré el suelo.-Él ha seguido con su vida, yo he seguido con la mía, Dougie. Y él sigue con Georgia, eso es, que mucho no me querría... Pero a mí ya no me importa, es su vida, es su novia. Yo sólo soy una chica más.
-Eh-negó con la cabeza y levantó mi rostro, para que nuestros ojos se encontrasen.-Eres más que otra chica, ¿vale? Eres mucho más que eso. Tenlo siempre presente, para nosotros, eres más que otra chica cualquiera. Para mí, no eres otra chica más, y para Danny, creo que tampoco. No quiero que te rayes la cabeza, ni que pienses cosas que no son porque...
-Sh, calla-sonreí y besé su mejilla.-Danny es agua pasada.
-Bien, entonces... ¿Vienes a cenar con nosotros?-sonrió dulcemente.-A las diez en esta misma habitación, te esperaremos aquí.
Se levantó y me acompañó a la puerta. Besó mi mejilla, con suavidad, revolvió mi cabello, y me abrazó, con más fuerza que antes, como si no quisiese soltarme.
-Prometeme que esta vez, no te irás-me miró a los ojos.-Que vendrás a cenar conmigo, aunque sea una última vez.
Yo asentí y besé su mejilla, con dulzura.
-Te lo prometo.

domingo, 1 de agosto de 2010

23.

"Why don't you say so?" All Time Low - "Poppin' Champagne"

23.

Notaba los latidos de mi corazón retumbando en mis oídos, ni si quiera la voz de Alex Gaskarth <3 podía hacerlos callar. Quizá es que los nervios podían conmigo, y me jugarían una mala pasada, seguramente, o quizá era que no sabía que iba a hacer cuando viese a Dougie o a Danny o a Tom o a Harry. Me limpié un par de lágrimas con el dorso de la manga. Esta vez, no lloraba de tristeza, o por algo malo. Lloraba de alegría, porque les volvería a ver, y quizá ellos aun me viesen como aquella chica de Londres y no como otra fan más. Quizá eso había sido lo que más había temido desde ese mes... Que Danny y Dougie se olvidasen de mí.
Era algo dificil de aclarar. Cuando estaba con Dougie todo, exactamente, todo desaparecía, y sólo estabamos nosotros, risas, bromas, abrazos. Todo lo que podía pedir en un chico, Dougie lo tenía.
Con Danny todo cambiaba, todo era más tranquilo, y se podía notar ese "feeling", pero el sentimiento de culpa de él hacia Georgia también existía, porque realmente, yo sabía que él la quería, quizá no como me quería a mí, pero no le gustaba aquella sensación, besarme y después, culparse por haberlo hecho mientras Georgia seguía con él.
Por las revistas que había leído, y las noticias del foro de McFLY y demás páginas webs, sabía que Georgia y Danny seguían juntos, y yo no le culpé. Porque entre nosotros nunca hubo nada, y cuando me fuí, estaba claro que nunca habría nada.
Miré el Ipod, en la pantallita aparecía "Too Much" de All Time Low. Sí, me había enamorado de ellos, me había enamorado de Alex Gaskarth, y quizá eso era un buen modo de aislarme del mundo.
-Nat, mira el nuevo CD que ha conseguido Iván-me dijo Alexander desde el asiento trasero.
Yo me retiré los cascos del Ipod, justo cuando Weightless empezaba a sonar a todo volumen. Yo reí, alegre. Sí, a Iván también le gustaba All Time Low, y todo ello gracias a mí, quién le había pasado canciones y enseñado todo lo que sabía sobre ese grupo.
En el aeropuerto de Madrid, sólo tuvimos que esperar quince minutos, el avión llegaba con retraso, pero eso no supuso ningún problema, porque teníamos habitaciones reservadas. Notaba como mil mariposas volaban en mi estómago, y mis nervios se intensificaban, seguramente, iba a darme algo, lo presentía.
-¡¡Papá, mamá!!-grité al verles salir por la puerta.
Ellos sonrieron y arrastrando las maletas, llegaron hasta donde yo estaba, con una sonrisa en sus labios. Nos abrazaron, y estuvieron encantados de que hubiesemos reservado habitación en algún hotel. Iván, mi padre y yo, metimos las maletas en el coche, y montamos, diez minutos después, estábamos aparcando en el aparcamiento del hotel. Subimos en el ascensor, y nos acercamos a pedir la llave de las habitaciones.
-Bien, ¿cómo nos organizaremos?-preguntó Alexander mirándonos.
-Lo justo sería que Nat tuviese una habitación para ella sola-comentó Iván sonriendo y me miró curioso.-¿Te parece?
Yo asentí con la cabeza, no podía hablar, los nervios podían conmigo. Repartimos las llaves, y subimos a los dormitorios. Tercera planta. En esa planta, estaríamos todos, excepto los chicos, de los cuales desconocía la habitación o habitaciones.
Cuando entré en mi habitación, suspiré aliviada, tirándome sobre la cama. Con la mirada fija en el techo intenté calmarme y sonreí cuando minutos más tarde, lo conseguí. Llamé a Dougie al móvil, y él respondió con una sonrisa.
-Necesito el número de habitación-expliqué riendome.-Si no, la de recepción sabrá que estoy mintiendo.
-Doscientos veinte-contestó.-Estamos en el hotel, así que, no tardes mucho. Te quiero, preciosa.
¿Preciosa? ¿Dónde quedó el "mi niña"? Reí y me encogí de hombros. Fui a la habitación de mis padres, a decirles que iba a dar una vuelta por el hotel, para conocerlo, y ellos me dieron permiso. Bajé las escaleras hacia el segundo piso saltandolas. Sí, los nervios volvían a apoderarse de mí.
Llamé a la doscientos veinte, con una sonrisa en mis labios, que se ensanchó al oír la voz de Danny Jones.
-¡¡Dougie, has pedido comida o algo?!!-inquirió a voces.
-No, no he pedido nada-respondió Dougie.
Intenté no reirme, así que, cuando Danny abrió la puerta, me miró, impresionado.
-¿Sólo vas a quedarte callado, Jones?-pregunté riendome.
-Es que... Creo que me has dejado sin palabras, de nuevo-sonrió de lado, y me abrazó.-Te he echado de menos.
-Y yo, siento haberme ido así, Dan-murmuré mientras intentaba no llorar.-Yo... Tuve que hacerlo.
Limpió las lágrimas que salieron de mis ojos y sonrió alegre.
-Sh, no digas nada-besó mis labios pero yo me separé.-Ups, lo siento, las reglas.
Rió nervioso y besó mi cabeza.
-Voy a ver a Harry y a Tom, entra, Dougie se está duchando, no tardará demasiado.
Yo asentí, besé su mejilla y entré en la habitación, la puerta se cerró. Me senté en la cama, mirando la puerta del baño. ¿Seguiría igual de guapo?